miércoles, 8 de febrero de 2023

Gedichte von Max Trexerius

 

LAS PIRÁMIDES TRUNCADAS

 

 

 

 

                          Max Treverius

 

 

 

 

                     Montevideo, enero de 2015

 

 

 

 

 

 

 

 

§

Arquitectura del silencio,

Bóveda autoportante.

Los ladrillos

En detenido vuelo geométrico

Sueñan

Con el barro de Sumer

Y el sol mesopotámico.

El mismo barro,

El mismo sol,

Otra latitud,

La misma

Condena.

 

§

 

Universalismo constructivo

Brújula al sur,

Inverso mapamundi;

Anatema de geógrafos ortodoxos.

Amanece sobre la estela.

Sol de piedra.

 

§

 

Putrefacción de momias fallidas, cae en avance bacteriano

El proyecto de inmortalidad.

El hedor de la tumba niega la asepsia,

Niega la vuelta del alma,

Niega el perdurar.

Sólo hoy y fragmentos

De humedad histológica.

 

§

 

Esquina del Cordón

 

Árboles y lugares geométricos,

Media tarde en el cielo.

La ropa tendida en la azotea baja

Postula, notifica, proclama

Que existe el caos.

 

§

 

Horas que pasan.

Súbita la rotura

Del aneurisma.

 

§

 

Convergencia en el gris

De líneas.

Desarraigo en abstracto,

Apariencia

De liberación.

Incumplido el supuesto,

La materia continua, inexpugnable,

Permanece.

 

 

 

 

 

 

§

 

The Chieftain

 

Alta en la tarde del Norte

Sobre la abstracción euclídea de la frontera.

Elemental, casi inquerida autoridad emana de su semblante Inescrutable,

Impávido,

Del acero de sus ojos:

El mando ex rerum natura.

Erguida en la tarde

Como un reloj de sol,

Como un caudillo

Que convoca, congrega, conduce

A la última patriada.

 

§

 

20 de enero de 1807

 

Salen las fuerzas de la ciudad y castillo de San Felipe y Santiago de Montevideo

Con los penúltimos resplandores del sol de Hispania.

Dejada atrás la muralla, comienzan a fatigar la cuesta,

Al encuentro de las avanzadas de Albión, apostadas en el Cardal.

Al encuentro de Albión

Que ha dominado los secretos del calor

Y construye su imperio sobre el proyecto de Prometeo.

Montevideo ignora que está escribiendo un episodio termodinámico.

Infantería y caballería avanzan;

Borges dijo: “El General Quiroga va en coche al muere”

Éstos cargan igual destino.

 

§

 

Mondgespenster,

Hochragende Baumschatten,

Lichtgerüste

In der vergreisten Nacht.

Die Mauer, weiss zum Verrücktwerden,

Streckt sich meilenlang,

Jahrenlang,

Den anvertrauten Garten zwecklos umgebend.

Vergebens, pflichtbewusst erwarten die Wächter

Das Morgenrot.

 

 

§

Enge Schiefgasse

Plano inclinado

Sucesión de expectantes fachadas,

Gravedad encubierta

Por la segunda mitad de la tarde

Que pasa,

Lentamente,

Al amparo ilusorio de general moratoria del tiempo

Que un sol declinante

Cuestiona.

 

§

 Die Steigung einer Auffahrt,

Parellele Strassenseiten,

Kalte Nachtstille,

Die mild wehenden Baumgipfel:

Stumme, wehrlose Zeugen

Des Abschiednehmens.

 

§

 

Die See,

Uferlos.

Wellengemürmel:

Alleinstehende Störung

Der Öde.

 

§

 

Nossa Senhora do Carmo. Colonia del Sacramento

 

Manos de Portugal, hoy hechas polvo

Movieron y apilaron estas piedras,

Envite y amenaza

Al corazón austral del adversario.

Remotas coordenadas ulteriores

Al Ecuador y a lo que hoy llamamos

Meridiano de Greenwich

Fijan los puntos donde apenas nombres

Sepultos en archivos

Decidieron construir estas murallas

Y ordenaron su asedio.

Y ahora, en el año dos mil ocho

Terca e inútilmente estos vestigios

Siguen ejecutando lo mandado.

 

 

 

 

 

 

§

 

Walter Benjamin en Piriápolis. Cf. Passagenwerk

 

Tramo de río estancado entre la proximidad de viejas paredes

El pasaje enrejado,

Imperfecto remedo de callejón sin salida

Protegido del sol alto en la media tarde del verano

Exhibe tras la reja

La falsa imagen

De otro tiempo

Y otro lugar.

 

§

 

 

Unmarked space Cf. Luhmann, N. Die Kunst der Geselleschaft

 

Frontera del viento

Desvanecida en la fluctuación de las dunas,

En la protomateria del límite.

Tácita,

Creciente entropía

Del rizoma.

 

§

Sein und Sphinx

 

Súbitamente la esfinge;

Ausente en su presencia puebla de oxímoron las tres dimensiones,

Invulnerable a la abrasión de la arena que el viento levanta.

No propone enigmas como aquélla que era el terror de Tebas:

Es el enigma.

No responde a la pregunta que interroga por el Ser;

Es la esfera inmóvil e inaccesible

Soñada por Parménides.

 

§

 

 

La estancia en silencio,

Presencia del rígido Egipto de los Faraones.

Anubis ronda entre el mobiliario sombrío

Mientras la noche

Resbala en coordenadas esféricas.

 

§

 

El azul ininterrumpido

Instaura la primera mitad de la tarde del sábado.

Sobre los rascacielos

Y las avenidas que añoran el tráfago de la víspera.

Desciende, casi imperceptible

Una clara, inmisericorde,

Delicada tristeza.

 

 

§

 

Medusa glacial

 

La mirada que asciende,

Hielo y relámpago.

Después, la piedra.

 

 

§

 

Temps retrouvé

 

Voces,

Ecos de un tiempo sepultado

Borrado por el correr del agua,

De los días,

Que se han sucedido

Con la calma convicción de los números naturales.

Voces de los mayores,

Antisonido

En la oquedad de acaecimientos pretéritos.

Voces que irrumpen

Con el crujir de un mueble,

En el fragmento

De una canción olvidada.

 

§

 

Vesperi apex

 

Detenida y morosa la tarde

Velada de grises

Detenida la tarde, morosa

Conjura paralela teoría de ídolos mayas

Dormidos

En el insomnio de su tiempo de sangre.

Detenida la tarde

Cortadura en el campo de horas

Iguales, monótonas;

Cada una aprisiona sesenta minutos

Y tres mil

Y seiscientos

Segundos

Poblados

De ídolos mayas.

 

§

 

Cielo cubierto

Las nubes levantan arcos de medio punto.

Arbotantes de stratus bajos

Caen a plomo

Sobre el plano del mar.

 

§

 

Dioses olvidados

Distantes,

Hundidos en un tiempo de sueño.

Encerrados en esferas ucrónicas,

Detrás de velados espejos

Esperan.

 

§

Tractatus logico – philosophicus, 7

 

Columnas dóricas

En sucesión generada por n+,

Que se pierde en la abierta pampa

Bajo el cielo.

Y son mojones

Que instauran

Y marcan

La inefable frontera.

 

§

 

Lucus

 

Sombra en el bosque

Falanges de árboles formadas sub hiemis coelo.

La saprofitia de los micelios

Espera a la humedad

Que borra vestigios de viejos senderos

Holzwege,

Perdidos en la urdimbre entrópica de la hojarasca.

Bosque denso.

Súbitamente un sitio raleado

Y el cielo entre el follaje.

 

§

 

                                         “Delante de los pinos

                                                   Vuelvo al olor de la resina antigua.”

                                                      Susana Soca

 

Sueños de un mar fenicio;

Frágiles barcas sobre aguas obscuras,

Obscuras como la borra de vino que evoca Homero.

Mar fenicio

Que anuncia las víctimas que exigirá Baal Melkart

Amo de la ciudad nueva.

Sordo el ruido de las olas debajo del muelle,

Crepúsculo de sangre y resina.

 

 

§§§