miércoles, 12 de noviembre de 2008
Vivencia del tango
La semana pasada, dos días en Buenos Aires por gestión breve. Patio de una casa en Belgrano; en la radio, la FM "Dos por Cuatro", mate y atardecer. Todo eso parece haber originado profundización de la percepción del tango, que sentí hipostasiado en las baldosas, las plantas, las paredes. Algo así como percepción de algo físico, mejor dicho, tangible, pues el sonido es físico. ¿Será el SER como algo previo al lenguaje y al pensamiento? ¿Qué habría opinado el Martincho Heidegger?
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